LA
CHUMBERA Y LAS COCHINILLAS. Opuntia
ficus-indica y
Dactylopius opuntiae.
La
planta de la chumbera fue introducida en la Península hace unos 500
años y hoy día es una planta habitual en nuestra tierra, de ella se
obtienen los apreciados “higos chumbos” y también es usada para
delimitar fincas, o de protección de diversas especies de mamíferos,
aves y pequeños roedores que se protegen bajo sus palas.
La
chumbera, de nombre científico Opuntia
ficus-indica,
es la más difundida, una planta altamente resistente a la falta de
agua, que previene la desertización y sirve como hábitat. Una de
sus características más curiosas es que su tallo son sus mismas
hojas (también llamadas Tunas). Otra es su flor que es muy hermosa.
Existe
una cochinilla llamada
Dactylopius coccus,
que es un insecto hemíptero, popularmente chinches, perteneciente a
la familia Dactylopidae.
Se le conoce también con el nombre cochinilla del carmín, grana
cochinilla, cochinilla grana y la rueda de la muerte. Se usaban antes
como tinte de tejidos, actualmente se usan para color de cosméticos
como lápices de labios.
Pero
hay otra especie de cochinilla, del mismo género pero de
distinta especie, la Dactylopius
opuntiae,
que es plaga de la opuntia y llega a matar a la planta. Es un
problema grave que comenzó hace unos años en el sureste de la
península y no existen formas conocidas de control, ni siquiera con
plaguicidas químicos.
 |
Chumbera enferma |
Estos
insectos, son totalmente inofensivos para el ser humano, pero si
molestos, se alimentan de la sabia de la planta a la que poco a poco
va debilitando y, tras la muerte de ésta, se va desplazando a otras
cercanas. Así, poco a poco va diezmando las chumberas. Los primeros
síntomas son pequeñas manchas blancas y algodonosas sobre las palas
o “pencas”. Esas manchas se extienden porque la cochinilla va
succionando la savia hasta desecar y matar la planta
 |
Chumbera recuperada |
La
acción combinada de estos dos tipos de cochinillas, junto con el
abandono de las labores agrícolas tradicionales y la eliminación de
las chumberas como setos vivos, delimitadores de caminos y fincas,
están llevando a la desaparición masiva de estas plantas de los
tradicionales paisajes del interior y zonas costeras.
Según
noticias publicadas en diversos medios, esta plaga se localizó por
primera vez en la península en Murcia, en el año 2007; desde esa
fecha y desde ese lugar su expansión ha sido imparable y ha
destrozado gran parte de las chumberas de la península.
Tan
sólo lavados intensos de las palas a base de jabones naturales (tipo
lagarto) y friegas con estropajo parece tener cierto éxito contra
las cochinillas.
Al
cabo de los años en algunos lugares se han regenerado de forma
natural las chumberas pero no en todos los sitios que existían
antes, en todo caso las pérdidas de extensión y en producción han
sido considerables.
Andrés
Rodriguez González
Bibliografía
https://jardinessinfronteras.com/
Además
de su uso ornamental, ha sido muy empleada tradicionalmente en
Andalucía para la formación de setos con el objetivo de delimitar
fincas o terrenos. Como uso secundario le ha dado también el
de planta forrajera para el ganado y frutos “higos chumbos” para
consumo humano.
Qué
impactos ambientales provoca la especie?
Invade
ecosistemas costeros de interés (sistemas dunares, enebrales,
sabinares) además de bosques y matorrales costeros.
Compite
con especies de flora autóctona: lentiscos, palmitos, retamas,
enebros y sabinas.
¿Qué
experiencias de gestión hay en Andalucía?
La
Consejería de Medio Ambiente realiza labores de control y
eliminación de poblaciones localizadas de chumbera y su posterior
sustitución por especies autóctonas
Entre
2007 y 2008 se han realizado tareas de erradicación en las
localidades de Punta Umbría y Mazagón-Torre del Loro, todas de la
provincia de Huelva, usando para ello un método físico de arranque
mecánico que se establece como el más indicado.
Se
recomienda la tala y arranque (manual o con maquinaria) de los
ejemplares, recogiendo también todos los frutos y fragmentos que
puedan desprenderse durante la eliminación. El arranque manual
entraña cierto riesgo para los operarios que deben realizarlo bien
protegidos debido a las espinas que presenta las chumberas.
No
olvidemos por otro lado que la chumbera está clasificada como
especie exótica invasiva en España, a pesar de su introducción
centenaria en el paisaje, se la considera una planta maldita.
Si
la misma operación la tiene que realizar con la Acacia saligna
(Labill.)= Acacia cyanophylla también invasoras plantadas por la
Administración al borde de autovías ,sendas y paseos, hay trabajo
para mucho tiempo.
Chumberas
en Cabo de Gata.-AlmeriaChumberas en el paisaje.-Cabo de Gata
.-Almería
Esta
especie se hizo muy popular y llegó a formar parte del paisaje
andaluz, sobre todo en los lugares semiáridos y soleados, al ser una
planta resistente a la sequía que consigue vivir en condiciones
difíciles.
Almería,
Granada, Cádiz, Huelva, Córdoba, Jaén Málaga y
Sevilla tienen los mismos problemas con la aparición de la plaga.
En
la actualidad, y desde hace unos años, las poblaciones de chumberas
del sureste español están siendo gravemente afectada por la
cochinilla, hasta el extremo de estar en peligro en algunas comarcas.
Su
importancia en el sur de la Península Ibérica viene dada
principalmente por el valor de sus frutos y no por la cría de
cochinilla. Actualmente no existe un tratamiento eficaz de base
científica y las recomendaciones pasan por destruir las partes
afectadas de la planta.
Tratamientos
fitosanitarios: por un lado tenemos unos pocos compuestos disponibles
para el tratamiento de la cochinilla, que no son muy efectivos por la
dificultad de penetrar en la masa algodonosa cérea que forma este
insecto. Y por otro lado, existen productos que no están registrados
para su uso en la chumbera, que habría que aplicar en repetidas
ocasiones en un corto periodo de tiempo y cuyos periodos de seguridad
son altos y pueden suponer un riesgo tanto para las personas como
para el resto del ecosistema.
Control
biológico: se ha documentado en algunos artículos científicos la
eficacia como OCBs del díptero “Leucopis spp.” y de coccinélidos
como “Cryptolaemus spp.” o “Hyperaspid spp.”, pero las tasas
de reproducción de la cochinilla son tan altas, que no resultan
efectivos dado el alto nivel poblacional que tienen nuestras
chumberas y la sincronización de los ciclos “enemigo natural –
plaga”, es inviable
Chumbera
Opuntia ficus indica.-Frutos
Por
supuesto, desde que su llegada a la península hasta hoy se habrá
establecido con toda seguridad otro tipo de enemigos naturales en
torno a esta plaga como pueden ser crisopas, coleópteros e incluso
aves, pero el equilibrio está muy descompensado.
La
única medida que han dado los Ayuntamientos y otras entidades
públicas ha sido la limpieza de las palas cuando no están muy
afectadas, la poda y separación de las chumberas y enterrar los
restos vegetales para que no sean nuevos focos de infección.
Las
pitas o agaves también están desapareciendo de nuestro paisaje
debido a una potente plaga sin control.
Este
grabado demuestra el uso de la chumbera para el cultivo de la
cochinilla del carmín
Presentes
en los grabados, pinturas y narraciones de los artistas, escritores y
viajeros románticos que desde el siglo XVIII visitaron nuestros
montes y costas, estas poderosas plantas languidecen secas al borde
de nuestros caminos y acantilados costeros. El culpable de su ruina
es otro insecto, el llamado picudo del agave Scyphophorus
acupunctatus,el picudo negro, que se ha convertido en plaga y que
está afectando a las plantaciones de yucca, así como a las diversas
especies de agaves silvestres, cultivadas y ornamentales. Este picudo
o gorgojo negro actúa como el llamado picudo rojo de las palmeras
(Rhynchophorus ferrugineus), que también es plaga y ha terminado con
casi toda la población de palmeras en Andalucía.
Está
claro como antes se ha indicado que las chumberas y las
pitas no son plantas autóctonas, pero no por ello deberíamos
abandonarlas a su suerte.
Forman
parte de nuestro paisaje e historia, se han usado como alimento,
tinte o colorante y en producción textil, así como para delimitar
terrenos.
Al
ser plantadas en terrenos secos, escarpados y pedregosos actúan como
agentes contra la erosión de estos, sirviendo como alimento del
ganado y de los humanos ( higos chumbos ). Las formaciones de tunas y
pitas son refugio para muchas especies de insectos, especialmente de
arañas. Son todo un universo vegetal que debe ser tenido en cuenta y
protegido.
Las
Administraciones poco o nada están haciendo para evitar la expansión
de estas plagas excusándose con lo de “ plantas invasoras “.
Para
más información leer el artículo aparecido en EL PAIS de 28 de
enero de 2017 .- Chumbera: la invasora amenazada .