PLANTAS
DE GARBAYUELA
ACEDERA.
Vinagrera, acedilla, agrilla.
Nombre
científico Rumex
acetosa
Planta
de la familia Polygonaceae.
Es
una planta comestible tanto sus hojas como la raíz. Sus hojas
tiernas tienen un bonito color verde claro brillante y resulta
delicioso en ensaladas y guisos por su sabor con toques
cítricos.
Es
originaria de Europa, puede crecer en cualquier tipo de suelo, aunque
prefiere los ricos en hierro. Aparece en lugares húmedos y con mucha
hierba. Común en la península Ibérica, aunque se va haciendo más
escasa al acercarnos al sur.
Recuerdo
de niño que abundaba en las “paerillas” de los huertos de la
Joya del Valle, allí íbamos muchas veces a comernos crudas sus
hojas más tiernas, muy apetecibles por su sabor a limón que nos
refrescaba en las calurosas tardes de verano. Precisamente las aguas
de aquella zona suelen tener cierta cantidad de hierro en su
composición.
Es
una planta de tallo erecto y estriado que puede alcanzar hasta un
metro de altura. Suele tener un color rojizo en la base. Posee una
cepa tuberosa de la que arrancan numerosas raíces finas.
Tiene
hojas carnosas en forma de lanza, lanceoladas, son comestibles y con
sabor agrio. Las hojas inferiores están sostenidas por un largo
peciolo que se va acortando en las hojas superiores, hasta casi
desaparecer por completo.
Produce
flores de un solo sexo, por eso existen plantas hembras y plantas
macho. Las flores se ven en la parte superior del tallo formando
ramilletes de de color verde a rojizo que al madurar se vuelven de
color púrpura. Florece en primavera y verano.
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Foto: Andrés Rodriguez |
Las
hojas pueden consumirse frescas o secas y se recogen durante en pleno
verano. El secado se produce al sol y se conservan enteras o
reducidas a polvo con un mortero. La raíz puede recogerse durante la
floración.
La
planta contiene principalmente oxalatos, sobre todo bioxalato de
potásico que es el responsable de su sabor ácido característico.
Aporta muchos nutrientes ya que es un brote rico en vitamina C, ácido
fólico, calcio y potasio. Además, es una fuente natural de vitamina
K. También contiene antraquinonas, taninos, quercitina, vitexina,
sales de hierro.
Se
utiliza como diurética y para abrir el apetito. Es ligeramente
laxante. Antes tenía un gran valor como antiescorbútico debido a su
alto contenido en vitamina C.
Otras
propiedades que tiene es ser antianémica, depurativa de la sangre,
remineralizante, mucolítica, descongestionante de la piel y
estimulante de las defensas orgánicas.
Las
hojas se consumen hervidas como si fueran espinacas. Hay
que tirar el agua de cocción, pues es donde se encuentran los
oxalatos. En ningún caso debe consumirse esta agua ya que favorece
la aparición de cálculos renales.
También se consume la raíz desecas triturada hasta polvo. Se puede
tomar un gramo de polvo de raíz en cápsulas o bien en cualquier
otra forma sólida. Se toma una vez al día, por la noche antes de
acostarse o por la mañana al despertar.
Se
prepara en infusión a partir de una cucharada de postre por taza de
agua hirviendo. Se toman hasta dos tazas al día.
Se
fabrica un vino de acedera dejando en maceración quince gramos de la
raíz seca en polvo durante siete días en vino de buena calidad y
posterior filtrado. Se toma un vasito en las principales comidas.
Debido
al alto contenido en oxalatos no conviene el consumo de esta planta
a los niños ni a personas que sufran de cálculos renales.
Ha
sido muy consumida en Europa durante siglos.
Especialmente
deliciosa es la ensalada de escarola, canónigo, radicchio y acedera.
Una mezcla muy refrescante para verano con un sabor único con un
exquisito toque cítrico.
Andrés Rodriguez González
Bibliografía
https://www.uv.es/
https://www.florette.es/